¡TENGO ATRAGANTADA EN LA GARGANTA UNA BRONCA, QUE NO PUEDO SACAR!

En diversas oportunidades, por ejemplo, en una discusión en el trabajo, en tu hogar, en la calle, habrás sentido que la “bronca”, generada por las palabras de la otra persona. Al no haber podido responder a esa agresión, ya sea porque la que te lo ha dicho es tu jefe u otra persona, a la cual, por diversas razones, no has querido responderle, sabiendo que ibas a proferir palabras hirientes. Esta circunstancia en la que se ha frenado tu respuesta genera, entre otras cosas, angustia. Veamos la explicación de porque se produce esta situación y que podemos hacer para revertirla.

Esta situación ha hecho que tu bronca no se haya expresado y quede atrapada en tu garganta, produciendo muy probablemente consecuencias en tu cuerpo y corazón, como, por ejemplo, la angustia. Esto ocurre porque no has permitido la “DIGESTIÓN DE TU EMOCIÓN”. Sí, has leído bien. El proceso que debe seguir una emoción es como la digestión que deben sufrir los alimentos para luego ser absorbidos en el tu aparato digestivo.

Veamos, imagina que estás comiendo una manzana. Lo primero que haces es morderla, para luego masticarla y las enzimas de la saliva de tu boca la transforman, en lo que se conoce como “bolo alimenticio”. Luego la tragas, llegando al estómago a través de un tubo que se denomina esófago, para que las enzimas y jugos gástricos en el estómago terminen en transformar esa manzana, en sus nutrientes básicos. De esta forma, cuando estos llegan al intestino, este pueda absorber lo que es importante para el cuerpo, por ejemplo el hierro, lo que no les importante, expulsarlo al exterior, a través de la materia fecal. Si has respetado estos pasos elementales del proceso de la digestión de los alimentos, es muy posible que sientas ningún malestar digestivo por haber ingerido la manzana.

Ahora bien, imaginemos que ingieres tu manzana y no respetas el proceso natural de la digestión. Muerdes la manzana, no la masticas. Por consiguiente, no se forma el bolo alimenticio, atravesando el trozo de manzana el esófago, probablemente la dureza de la cáscara lastime la mucosa del esófago, Cuando llegue ese trozo de manzana al estómago, la cantidad de enzimas y jugos gástricos ( ácidos) tengan que aumentar su volumen para poder obtener los principios esenciales de ese trozo de manzana. Pasando al intestino, casi en procesos dificultoso para reducir ese trozo de manzana a su etapa más digerible. En este caso sentirás sensación de acidez por el aumento de los ácidos en el estómago, distención en el abdomen, entre otros malestares. Todo producto de no haber respetado el proceso de la digestión de los alimentos.

Con las emociones ocurre algo similar. Ellas tienen que cumplir un proceso, si esto no se cumple generará en ti por ejemplo, sensación de angustia, como sentir que en tu garganta hay algo.

Vivimos en un planeta en el cual todas las situaciones deben cumplir un ciclo vinculado a las estaciones. Primavera, nace la emoción. Verano, la emoción está en su punto más alto de expresión. Otoño, tomamos conciencia el porqué de esa emoción. Invierno, dejamos que la emoción se vaya. Este es el proceso que deben cumplir nuestras emociones, para no dañarnos.

Por Dr. José Antonio Pellegrino – Médico con un enfoque holístico e Integrativo

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